Director: Kenny Ortega
Cuándo la vi: octubre 31 de 2009
Cualquier producto con la imagen de Michael Jackson es un éxito comercial porque MJ es un mito. This is it empieza con un afiche con fotografías de conciertos que delinean la silueta crucificada de MJ con sombrero.Como documental de unos bailarines en el montaje de unos de los espectáculos escénicos más grande del mundo, resulta emocionante. Con cámara al hombro, desenfoques y contraluces que le dan credibilidad a las imágenes, como quien grabó en video por no dejar, pero se encontró con un documento histórico: los últimos en sayos del rey del pop.
Como video musical está bien concebido pues escoge un excelente repertorio de MJ.
Como detrás de cámaras de un espectáculo gigantesco con la última tecnología es increíble, pues el espectador empieza a calcular los costos de un día de ensayo con semejante infraestructura, luces, sonido y juegos pirotécnicos. Además muestra cómo se construyen los efectos digitales de los videos y los efectos especiales para el escenario.
Como otro de los miles de productos que promueven el ícono de MJ para recaudar millones de dólares, es eficiente. El CD en empaque de lujo, las versiones en DVD, el estreno mundial en salas de cine y todo el andamiaje mediático demuestran que después de la muerte, el ícono de MJ sigue vendiendo.
Como una visión humana de un rey es emocionante. MJ siempre ensaya con humildad, escucha las instrucciones de los directores, bendice y dice amar a sus músicos, sus directores, sus bailarines y su público.
MJ aparece en ropa de trabajo y da contundentes indicaciones de dirección escénica: “En este momento hay un silencio”, “Dale más tiempo a ese ritmo”, “Dame tu nota más alta”, “Aquí arderá la chaqueta”, “Yo sentiré el cambio en la pantalla”. Cada indicación demuestra su visión de “entertainment”, de genio creador de espectáculos. En suma This Is It es un más que un emocionante documental sobre los últimos ensayos del rey del pop, es una ventana a la humanidad de uno de los artistas mediáticos más enigmáticos del siglo XX.
“Tengo dos ídolos: Marx y Al capone…” dice Luky Kunene (Rapulana Seiphemo) ensangrentado mientras la policía lo persigue. En la cárcel recibe la visita de una periodista quien le dice: ahora sí cuéntame toda la verdad.
En general la película es coherente con la pretensión de mostrar las dificultades del proceso de inclusión social sudafricano después del apartehid. Al contar las condiciones sociales que llevan a los jóvenes a ingresar a la delincuencia, recuerda varios elementos narrativos de la película brasilera “Ciudad de dios”. A pesar de un alargamiento innecesario en la mitad de la película, logra dar un panorama social de dos décadas en la historia de Sudáfrica demostrando las enormes semejanzas de las barriadas y sectores marginales de las grandes urbes del tercer mundo. 
















